No tapes el error con un asiento genérico. Identifica la operación, conserva el documento original, explica la causa y corrige de forma que pueda seguirse el recorrido entre factura, cobro, asiento y declaración. ¿Qué haces si descubres operaciones omitidas o importes mal anotados en los libros del negocio?
Guía preventiva nacida de un caso sobre libros defectuosos, centrada en corregir y documentar antes de recibir una comprobación.
Localiza el error en la operación concreta
Marca fecha, cliente o proveedor, base, impuesto y cuenta utilizada en cada apunte dudoso.
En la práctica, conviene identificar cada operación. Hazlo con los documentos del caso y deja anotado qué dato falta si todavía no puedes cerrar la respuesta.
Conserva el dato original y la corrección
Evita borrar el rastro; deja visible qué cambió, cuándo y por qué.
Para comprobarlo, conviene documentar el cambio. Hazlo con los documentos del caso y deja anotado qué dato falta si todavía no puedes cerrar la respuesta.
Si necesitas una segunda lectura de este punto, puedes revisar con Taxea errores detectados en tus libros. Taxea revisará la operación y los documentos concretos antes de proponer el siguiente paso.
Comprueba qué declaraciones quedaron afectadas
Compara libros y autoliquidaciones para saber si la incidencia quedó solo en el registro o llegó al impuesto.
Antes de avanzar, conviene comparar declaraciones. Hazlo con los documentos del caso y deja anotado qué dato falta si todavía no puedes cerrar la respuesta.
La Ley General Tributaria regula las obligaciones de llevar y conservar libros, registros y documentos con trascendencia tributaria.
La explicación debe coincidir con los documentos
Une factura, cobro, asiento y criterio aplicado en una nota breve y fechada.
En tus archivos, conviene explicar causa y efecto. Hazlo con los documentos del caso y deja anotado qué dato falta si todavía no puedes cerrar la respuesta.
Esta decisión forma parte de la guía fiscal para autónomos y empresas de Taxea, que ayuda a situar el trámite dentro del resto de obligaciones.
Cierra con una conciliación completa
Repite totales por periodos y confirma que la versión corregida coincide con la documentación conservada.
La decisión mejora si, conviene conciliar la versión final. Hazlo con los documentos del caso y deja anotado qué dato falta si todavía no puedes cerrar la respuesta.
La idea clave es sencilla: No tapes el error con un asiento genérico. Identifica la operación, conserva el documento original, explica la causa y corrige de forma que pueda seguirse el recorrido entre factura, cobro, asiento y declaración. Reúne primero la información que cambia la respuesta y evita actuar por un titular aislado.
Cuando tengas los documentos principales, puedes pedir a Taxea una conciliación entre libros, facturas y declaraciones. Taxea comprobará el encaje fiscal, los plazos visibles y la documentación pendiente.
Fuentes oficiales
- Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria: La Ley General Tributaria regula las obligaciones de llevar y conservar libros, registros y documentos con trascendencia tributaria.