Recomendar una asesoría: presenta al interesado sin compartir sus documentos


¿Alguien de tu entorno busca asesoría y te gustaría recomendar una? La presentación más útil empieza por preguntarle si quiere hablar con Taxea. Puedes enviarle el enlace del programa para que contacte por su cuenta, sin trasladar facturas, declaraciones ni accesos. Si buscas una recompensa puntual, la oportunidad debe quedar identificada en esa modalidad antes de la contratación.

La recompensa puntual es el 50% del total de la primera mensualidad elegible, impuestos incluidos, y se reconoce después de contratar y cobrarla. La recompensa puntual y la comisión recurrente no se acumulan automáticamente por el mismo cliente. Son condiciones del programa de Taxea; la solicitud inicial permite valorar el encaje y concretar el acuerdo.

Una recomendación empieza con el interés de la otra persona

Quizá conoces a una diseñadora que está comparando asesorías o a un comercio que quiere ordenar su contabilidad. Haber escuchado esa necesidad te permite proponer una conversación, pero no te convierte en su representante. Pregunta si le interesa conocer el servicio y deja que decida cuándo contactar.

La pregunta puede ser sencilla: «¿Quieres que te pase la información de Taxea para que valores una reunión?». Si la respuesta es afirmativa, comparte el enlace público. Si prefiere una presentación conjunta, acuerda antes qué datos de contacto se van a intercambiar y con qué finalidad. Conviene que el interesado participe en ese primer mensaje.

Elige la vía puntual antes de trasladar la oportunidad

El programa de recomendación está pensado para quien quiere presentar una oportunidad concreta. La colaboración comercial recurrente responde a otra relación: hay una actividad de captación, valoración, reunión y contrato específico. Elegir una modalidad evita que la misma presentación aparezca reclamada en dos programas al llegar el primer cobro.

Qué conviene elegir según tu participación
Tu situación Recorrido que debes consultar Qué aclarar antes
Quieres presentar a alguien de forma puntual Recomendación Identificación de la oportunidad y recompensa inicial
Quieres captar autónomos o sociedades de forma continuada Colaboración comercial Contrato, atribución y liquidación mensual
Diriges un despacho y necesitas capacidad operativa Colaboración entre despachos Alcance del trabajo y relación con el cliente

Hacer una solicitud no activa una recompensa ni equivale a aceptar una oportunidad. Taxea debe comprobar que existe una necesidad que puede atender y aclarar la atribución. Tampoco basta con mencionar después que conocías al cliente: deja constancia de la presentación antes de que avance la contratación.

Consultar la vía de recomendación puntual

Los documentos del negocio pueden esperar a la incorporación

Para presentar un posible cliente no necesitas su certificado digital, sus libros contables ni una copia de su declaración. Esos materiales pueden contener información de otras personas y datos ajenos a la conversación comercial. Una primera aproximación puede limitarse a la actividad general y al motivo por el que quiere hablar con una asesoría.

El principio de minimización del RGPD exige datos adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario para la finalidad del tratamiento. Por eso, la opción práctica que proponemos es enviar al interesado el enlace y dejar que facilite sus datos directamente. Esta recomendación operativa no convierte cualquier envío posterior en lícito: cada tratamiento necesita su base y su información correspondiente.

Si ya recibiste archivos por error, no los reenvíes para «adelantar trabajo». Indica que la presentación puede hacerse sin ellos y pregunta por un canal apropiado si Taxea llega a necesitarlos. Mantener el primer contacto ligero también ayuda al interesado a comprender qué está solicitando.

Ejemplo ilustrativo: presentar sin reenviar una carpeta fiscal

Ejemplo ilustrativo. Imagina que una profesional te cuenta que quiere cambiar de asesoría y te ofrece enviarte una carpeta con sus impuestos para que se la pases a Alexis. Todavía no ha hablado con Taxea ni sabe qué servicio podría contratar.

La carpeta no ayuda a decidir si quiere una reunión: añade información fiscal antes de conocer el alcance del contacto. Le propones recibir el enlace de recomendación y describir directamente su necesidad, sin adjuntar documentos de su negocio.

El resultado es una presentación que la interesada controla y que puede identificarse en la modalidad puntual. Taxea valora después el servicio, la contratación y la documentación necesaria. La recomendación conserva su utilidad sin convertir al recomendador en intermediario de expedientes.

Firma, cobro y recompensa son hitos distintos

Una reunión puede terminar sin contratación. Un presupuesto puede quedar pendiente y un contrato firmado puede no haber generado todavía el primer cobro. En la modalidad puntual, el pago de la recompensa se sitúa después de la firma y del cobro inicial; una promesa de pago del cliente no es un cobro confirmado.

Antes de la presentación, pide que quede clara la modalidad, cómo se identifica la oportunidad y cómo se comunica el cumplimiento de las condiciones. La documentación de la recompensa y su tratamiento fiscal se concretan según la situación del perceptor. No conviene improvisar una factura ni asumir que todas las personas tienen las mismas obligaciones.

Si lo que buscas es una actividad comercial con ingresos recurrentes, dilo desde el principio para revisar esa otra vía. La recomendación puntual puede ser sencilla sin dejar abiertos el programa aplicable ni el momento de pago.

Quiero explicar mi propuesta de recomendación

Las tres vías se explican en Colabora con Taxea.

Fuentes oficiales

La minimización de datos se contrasta en el RGPD, artículo 5.1.c. El porcentaje, la base de cálculo y el requisito de cobro proceden de las condiciones comerciales de Taxea explicadas en la vía de recomendación, no de esa norma.