En un supuesto ilustrativo, un hotel mejora el precio medio de las habitaciones que ocupa y obtiene menos ingresos por cada habitación disponible. ¿Cómo pueden ocurrir las dos cosas a la vez? El ADR mira las habitaciones ocupadas; el RevPAR incorpora también la ocupación sobre la capacidad disponible. Antes de concluir que una subida de tarifa ha mejorado el negocio, compara ambos indicadores para el mismo período y con ingresos de alojamiento equivalentes.
El ADR mira las habitaciones ocupadas
El INE identifica el ADR como la tarifa media diaria por habitación ocupada. Es una medida útil para seguir el ingreso medio de las habitaciones vendidas, pero su denominador no incluye de la misma manera las que quedaron vacías.
Por eso una mejora del ADR no demuestra por sí sola que el establecimiento haya ingresado más en conjunto. Puede haber cobrado más por las habitaciones que consiguió ocupar y haber vendido menos habitaciones durante ese período.
Al preparar la comparación, conserva los ingresos y las habitaciones ocupadas que has utilizado. Si el programa presenta una tarifa media, comprueba a qué concepto y período se refiere. La cifra de un informe comercial puede utilizar un criterio diferente del indicador que quieres revisar.
El RevPAR cambia la referencia disponible
El INE define el RevPAR como los ingresos medios por habitación disponible. Su glosario recoge la relación: RevPAR igual a ADR multiplicado por el grado de ocupación por habitaciones.
La referencia es la ocupación por habitaciones, no intercambiarla con el grado de ocupación por plazas. El propio INE distingue distintas medidas de ocupación. Utilizar camas o personas en un lado y habitaciones en el otro cambia lo que estás comparando.
El glosario limita esos ingresos al servicio de alojamiento. No incluye otros servicios del establecimiento, como restauración, spa, gimnasio o eventos. No añadas toda la facturación del hotel al numerador de una cifra que estás comparando con ese RevPAR.
| Indicador | Referencia | Qué falta para decidir |
|---|---|---|
| ADR | Habitación ocupada | Cuánta capacidad se ha ocupado |
| RevPAR | Habitación disponible | Costes, composición de ventas y demás información del negocio |
| Facturación total del establecimiento | Todos los servicios incluidos en ese total | Separar alojamiento antes de compararla con estos indicadores |
Un precio mejor puede convivir con menos ingresos
Ejemplo ilustrativo, con importes expresados en euros: en un primer período comparable, el ADR es 100 y se ocupan seis de cada diez habitaciones disponibles. En un segundo período, el ADR sube a 120, pero se ocupan cuatro de cada diez. Se mantienen criterios homogéneos para los ingresos de alojamiento y la capacidad.
Aplicando la relación del INE, el primer RevPAR es 100 multiplicado por 0,6, igual a 60. El segundo es 120 multiplicado por 0,4, igual a 48. La tarifa media de lo ocupado mejora, mientras el ingreso por habitación disponible disminuye.
El resultado invita a revisar qué pasó con la ocupación, los canales y la mezcla de habitaciones vendidas. No demuestra que subir precios causara la caída ni permite fijar una tarifa nueva sin estudiar los demás datos. El ejemplo explica la relación matemática, no un resultado real de un hotel.
Usa la misma medida antes de tocar precios
Compara períodos equivalentes y deja identificado si hubo cambios de capacidad, días de apertura o composición del alojamiento vendido. El INE recomienda interpretar las variaciones teniendo en cuenta factores como la estacionalidad y la evolución de la demanda. Un mes de temporada alta y otro de baja no explican por sí solos una decisión de precios.
Después separa las preguntas. Los indicadores de ingreso ayudan a localizar una diferencia; no restan por sí mismos personal, suministros, comisiones u otros costes del establecimiento. Tampoco acreditan que el ingreso esté cobrado en el banco. Esa revisión económica necesita sus propios datos.
Como propuesta de trabajo, prepara el detalle del mismo período: ingresos de alojamiento, capacidad disponible, ocupación por habitaciones y criterios de cálculo del programa. Añade los cambios comerciales conocidos para poder investigar la causa, sin inventarla a partir de dos cifras.
La guía de gestión económica del negocio sitúa el análisis de ingresos junto a las obligaciones fiscales. Aquí no se calcula IVA, IGIC ni el tratamiento de un alojamiento particular.
Fuentes oficiales
INE: definición de RevPAR y relación con ADR y ocupación por habitaciones; INE: preguntas frecuentes de la Coyuntura Turística Hotelera.